Cuentos para entender el mundo

Unos cuentos que empiezan muy fuerte, el primero ya es demoledor.

Te los tienes que leer todos, pero los más valiosos son: Las estrellas de mar, el clasiquísimo La rana y el escorpión, La rosa y el sapo, El padre, el hijo y el burro, y La paz perfecta.

Una especie de libro de autoayuda, con las pildoritas del tratamiento en forma de cuento, con su moralina y efectos secundarios (causa reflexión sobre lo que acabas de leer). Tienen el poder, la virtud, de manera natural, de hacerte meditar y algunos proporcionan imágenes muy potentes, como el relato La paz perfecta. Uno de gran utilidad para la vida: El anillo en equilibrio. Filosofía en cuentos y fábulas sobre los que el autor recomienda pensar. Una obra que ha tenido mucho éxito entre el público infantil, pero que estaría más bien destinada al adulto. Cuentos muy bonitos que te valen para afrontar diversas situaciones, para formar una opinión y para entretener y, encima, quedas feliz por el efecto catártico de los relatos que dejan un buen regusto. En el momento en que acabas el cuento surge la magia y ¡plof! allá que va tu mente a repensar el relato. Y como las intrucciones son muy claras, dice la introducción que leas un cuento al día justo antes de acostarte, así tu mente tendrá toda la noche para pensar y todo el día para intentar comprenderlo, con lo cual se produce el curioso fenómeno de que un cuento cortito alarga su acción y su duración por todo un día, porque pretende que pienses y recapacites sobre la minihistoria ejemplificante, aleccionadora y sugerente. Dice el autor que, a partir de una edad, a nadie le cuentan cuentos, ¡y a todos nos gusta que nos cuenten cuentos!

Ambos se quedaron callados durante una eternidad. Él esperando una rectificación y ella, en cambio, esperando a que se fuera.”

Patriarcha

patriarcha o el poder natural de los reyes | robert filmer

Patriarcha o El poder natural de los reyes, de Robert Filmer, publicado en 1680.

El título está basado en la idea de que, como dice el primer capítulo, los primeros reyes fueron los padres de familia.

Un tratado político basado en la Escritura, en otros autores que le convienen, y los que no, los refuta, tira también de filósofos paganos (los filósofos clásicos griegos).

Las bonitas escenas de la Biblia, aquellos buenos viejos tiempos:

En la tierra de Canaán, que era un pequeño territorio, destruyó Josué treinta y un reinos, y casi al mismo tiempo Adonibsek había cortado las manos y los dedos de los pies a setenta reyes y se los había hecho comer debajo de su mesa.”

César encontró más reyes en Francia que príncipes hay ahora, y en su navegación por estas islas [Inglaterra] encontró cuatro reyes en nuestro condado de Kent. Este cúmulo de reyes en cada nación prueba que sus territorios habían de ser muy pequeños y confirma plenamente nuestro aserto de que la erección de los reinos se produjo en un principio exclusivamente por la distinción de las familias.”

Un autor fervientemente monárquico, un defensor cerril de la monarquía, y para muestra, un botón:

“… en el caso de que la corona caduque por falta de un heredero: ¿Se devuelve entonces al pueblo? La respuesta es: Si no se encuentra el verdadero heredero será por negligencia o ignorancia del pueblo, porque un heredero siempre existe.”

… el divino Platón considera que una república no es más que una gran familia. Reconozco que con este motivo tuvieron lugar algunas disensiones entre Aristóteles y su maestro … Sin duda, la historia de la creación, de Moisés, guió a estos dos filósofos …”

¡¿?!

La ignorancia de la creación dio lugar a varios errores entre los filósofos paganos. Polibio, gran filósofo y juicioso historiador en lo demás, tropezó en esto … “

En otro error incurrió Aristóteles, y fue el de creer que aquellos hombres que demostraban más inteligencia eran los llamados por la Naturaleza a gobernar, mientras que los que eran corporalmente fuertes debían obedecer y ser los servidores. Es ésta una regla obscura, peligrosa y poco sensata; porque si un hombre demostraba ser a la vez inteligente y fuerte, ¿qué haría Aristóteles con él?; por ser sabio no debía ser súbdito, y por ser fuerte no debía ser señor … “

Charodas llamó a la familia homosypiói, es decir, los que comían juntos de un mismo cesto.”

“… Adán y los patriarcas tenían derecho de vida y muerte, de guerra y paz, y otros análogos, dentro de sus casas y familias … “

La ley judicial de Moisés atribuía al padre pleno poder para lapidar al hijo desobediente, lo que había de hacerse en presencia de un magistrado, que no tenía, sin embargo, derecho a inquirir y examinar la justicia de la causa, y cuya presencia se había ordenado para evitar que el padre, en su furor, matase repentina o secretamente a su hijo.”

En todos sus libros [de Aristóteles] encuentro poco recomendada la monarquía, sin duda porque le tocó vivir en tiempos en los que abundaban entre los griegos las repúblicas, siendo aquéllos demasiado conscientes para hacerlas sediciosas. En su Ética, sin embargo, llega a confesar paladinamente que la monarquía es la mejor forma de gobierno, y un estado popular, la peor. Y aunque en su Política no es tan expresivo, las exigencias de la verdad le llevan a afirmaciones que, lejos de disminuir, vienen a aumentar la dignidad de la monarquía; confiesa que es ésta la natural y más divina forma de gobierno, y que los mismos dioses viven bajo una monarquía. ¿Qué más puede decir un pagano?

“… es antinatural que la multitud elija sus gobernantes, gobierne o participe en el gobierno … “

“… hasta los mejores reyes de Judea e Israel no esuvieron sometidos a ninguna ley, y en las materias más graves hacían lo que a su juicio era mejor.”

“… el rey debe ejercer el poder como el vicario o ministro de Dios; pero si el rey nuestro señor no puede entender en todas las causas, y para facilitar parte de su trabajo lo distribuye entre otras personas, debe escoger hombres sensatos, temerosos de Dios … “

El prudente rey Eduardo I convocó siempre a su Parlamento a los más ilustres barones de las antiguas familias; pero después de su muerte omitió a los hijos, si no igualaban en inteligencia a sus padres. “

La fortaleza digital

La primera novela de Dan Brown, del año 1998, y ya la primera con escenario español. En Origen, de 2017, volverá a tocar suelo hispano.

Es de notar el “privilegio” de que un autor de bestsellers, mundialmente famoso, aunque no de aquella, eligiese dar comienzo a su novela en Sevilla. Nos regala el piropo que consigna en la frase: “Un pulmón perforado era mortal, quizás no en otras partes del mundo más avanzadas médicamente, pero en España, eso era mortal.” La novela se desarrolla, principalmente, en dos escenarios: en la Agencia de Seguridad Nacional, con una trama técnica, y en Sevilla, con una trama de acción. Los episodios estadounidenses son bastante tediosos tirando a insufribles, mientras que los hispánicos son muy emocionantes.

Un rasgo de identidad de Dan Brown es el uso que hace en sus diálogos de la repetición por parte de los personajes de la frase que acaban de oír a otro personaje; esto es: alguien dice algo y le responden preguntando lo mismo que ha dicho. O usando la expresión “¿Qué?”. Esto lo utiliza para expresar sorpresa, estupefacción. Ese tipo de reacciones se dan de forma habitual en el lenguaje natural. Pero, aquí el amigo, lo hace tantas, tantas veces, recurre tanto a esa fórmula que… ¡aggg!

Siempre queda la justificación que dio en una entrevista, diciendo que estaba empezando y que aún no tenía pulida su expresión narrativa, lo cual es tan comprensible como admisible; en siguientes novelas continuó con esto, pero ya, afortunadamente, decreciendo.

“-[…] Es sobre nuestro viaje. Tengo que posponerlo.

[…] “¿¡Qué!?“.

“-Te llamo desde el avión y te lo explico todo.

¿Desde el avión?, repitió.”.

“[…] Es una emergencia.

Susan se sentó. ¿Emergencia?

Otro rasgo Browniano es proporcionarnos informaciones muy curiosas o anecdóticas, que encaja, a veces con martillón, en la acción, aunque siempre son muy bien recibidas. ¡Lo que hemos aprendido con este chico! 😀

La buena tierra

La novela más vendida en Estados Unidos en los años 1931 y 1932.

Una supernovela, ganó el Premio Pulitzer en 1932, y su autora, el Nobel de Literatura en 1938; merecidísimo y aclara muy bien la cuestión de por qué escribe tan bien.

La vida de un campesino coletudo.

Narrada con maestría.

Y echaron a andar hacia la casa; ella, como corresponde a una mujer, media docena de pasos detrás del marido.”

En la vieja y ruinosa casa de su tío no colgaba jamás cosa alguna de las vigas, pero en la suya había hasta una pierna de cerdo que comprara a Ching, su vecino, cuando éste mató al cerdo porque el animal parecía que se preparaba para una enfermedad. Muerto el cerdo antes de que perdiera carnes […]”

“[…] ante todas las puertas de todos los ricos se apretaba ahora una muchedumbre así de hombres y mujeres que habían estado hambrientos y oprimidos y ahora podían hacer, por el momento, lo que les viniese en gana.”

“–¿Es el signo Lung del dragón, o el Lung sordo, o qué?

Y Wang Lung tenía que contestar con humildad:

–Es lo que queráis, pues yo soy demasiado ignorante para conocer mi propio nombre.”

Y desde entonces los chicos dejaron de llamarse Mayor y Segundo, siéndoles dados nombres apropiados por el viejo profesor, quien, después de enterarse de la ocupación de su padre […]”

La cocina tradicional:

Compró cerdo, y buey, y pescado exquisito, brotes de bambú y castañas, nidos de pájaros del sur para hacer sopa, aletas de tiburón […]”

“[…] y luego se fue, tendiendo las manos para palpar la puerta porque las lágrimas le cegaban.”

Entonces ella sonrió despacio, con aquella sonrisa lenta que se apagaba antes de que le llegara a los ojos.”

“[…] y cuando el viejo hubiera muerto su deber hacia aquella generación habría terminado […]”

SEMI-SPOILER. La sorprendente sociedad china de finales del XIX y principios del XX, donde pervivía el esclavismo, sobre todo de mujeres. La existencia de los campesinos era casi feudal, aunque en Galicia, con los foros, hasta que se abolieron en las décadas de 1920 y 1930, casi pasaba lo mismo. Tenían vigencia las antiguas tradiciones como la de llevar trenza los hombres, envolver con paños apretados los pies de las mujeres para que se quedasen pequeños y los nacimientos de sus hijas eran vistos como desgracias, como bocas inútiles a las que alimentar y que, por miseria (para que no se les muriesen de hambre) eran entregadas a quien pudiese mantenerlas, o por ganar un dinero, eran vendidas como esclavas para que sirviesen a los ricos. Hay situaciones de absoluta miseria en las que un puñado de judías significa vivir o morir. Una sociedad pobre que respetaba a sus mayores, que invisibilizaba a las mujeres y que ni les ponían nombres a sus hijos, y sus hijas eran llamadas, genéricamente, esclavas. Todo eran clases y sumisiones: el hijo le debía sumisión al padre, la mujer al marido, el pobre al rico, el campesino al terrateniente, y todo bajo una tremenda ignorancia que hacía que los campesinos se humillasen ante los que vivían en la ciudad o los que sabían leer.

No tocar

No tocar: ciencia contra la desinformación en la pandemia de COVID-19, por Deborah García Bello.

Disponible en GaliciaLe.

Dadas las características cambiantes de esta situación sanitaria, el nivel de obsolescencia de este libro (que ya es, de por sí, inherente a las publicaciones científicas) es muy alto; pero hay valiosísimas indicaciones, recomendaciones e información que son muy válidas y, aún así, aplicables.

Fue escrito en marzo y abril de 2020.

Divulgación científica y didactismo.

Muy clarificador (casi blanco nuclear) el apartado de químicos limpiadores/desinfectantes. 😉

Y ¡qué revelación! El biofilm: la película. ¡Qué cantidad de deshaucios por causa del biofilm. 😉

“Cuando la necesidad apremia, aflora lo salvaje”.

Vieiro choído

Unha obra de teatro cun inicio mitolóxico, máxico, de exaltación da natureza salvaxe con todas as súas lendas, misterios e habitantes.

“O cervo escorrega por antre os matos como a truita polas mans”.

O ESTRANXEIRO.– […] As cántigas dos vellos deuses xa morreron e non as lembra ninguén. O esquenzo cairá sobor diste bosco porque outras cousas hai que lembrar.

ADRIÁN.– ¿Non cairá a vinganza dos deuses sobor de nós?

O ESTRANXEIRO.– ¿De que deuses?

ADRIÁN.– Dos deuses do bosco.

O ESTRANXEIRO.– Morreron xa fai tempo.

PAIO.– Ainda non se me acostuman os ollos a istas arbres derrubadas onde o bosco puña medo. Xa non ten onde aniñar a néboa do río i as peles das feras de eiquí anda agora quén sabe onde. Caía o bosco e tiña medo a xente dista terra.

PAIO.– […] ¿Non empezaron todalas cousas coa escuridade da lénda?

FLAVIA.– […] Ti dixeras unha vez que no amor non hai xeometría porque nil non hai distancias.

Escolleu para as súas personaxes nomes antigos, para harmonizalos co nacemento mítico da peza dramática.

Antre o si e o non. Unha frase da que gostaba moito e que utiliza varias veces, e que consagrará, dez anos máis tarde, dando título ao seu poemario Entre o si e o non.

Xosé Luís Franco Grande (Tomiño, 1935-Vigo, 2020), na capa do libro especifican que naceu en Tebra, pero a anexionan ao Val Miñor, cando esta parroquia tomiñesa pertence a outro val, o Val de Tebra, precisamente; ou, se se quere, ao Val de Tomiño, ou do Miño.

Mar maior

Poemario de Manuel María, ano 1963.

Vou decir unha simpreza que está por riba

da pureza azul de moitos versos

Mención ao Azul de Rubén Darío.


[…] hai homes

que teñen os beizos emporcados

con verbas de falsía

i o corazón podre polo odio,

i as maos pingando sangue,

i agachados, no fondo dos seus petos,

en vixía,

coitelos e pistolas asesinas.


O ceio é borrallento.

Avanzan as nubes como barcos.


Poema do vagabundo

Olla a ise home co seu fol ó lombo,

cos seus piollos,

coa súa barba de aramio,

cun can como San Roque,

co seu caxato,

cos seus calzós mendados,

co bandullo rachado pola fame.

Olla ben a ise home.

Pergúntalle si é home.

Pergúntalle polas Leises Sociales.

Pola producción das frábicas.

Pergúntalle a ise home

si, por casualidade,

ainda leva consigo a propia alma.


Pola noite

a terra é moura: ten medo i agoiros,

é a voz do lobo i a prumaxe dos corvos


[…] ave agoreira que pace carne humán.